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Ricardo Benjamín Salinas Pliego es un empresario mexicano, Fundador y Presidente de Grupo Salinas. Es un hombre cuyas convicciones y pensamiento se reflejan claramente en su obra así como en sus actividades empresariales. Es un hombre de familia, forjado en el valor del trabajo, la tenacidad, el esfuerzo y la pasión para alcanzar los sueños. Se considera un optimista nato.

Contador Público por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, cuenta con una Maestría en negocios por la Universidad de Tulane; sin embargo, no cree que los títulos académicos otorguen conocimiento por encima de la experiencia. Desde muy joven desarrolló su instinto empresarial en diversos negocios. Imposible es una palabra que no está en su diccionario.

Lector apasionado de la historia, sus personajes, el arte, la ciencia, la tecnología así como los negocios y finanzas, gusta de compartir sus intereses y no duda en manifestar su opinión sobre diversos temas de interés, como lo hace regularmente en su blog. Sus ideas las ha expuesto el Foro Económico Mundial de Davos, en The Young President’s Organization, The Economist Mexico Business Roundtable, el Instituto de las Américas, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, UCLA, TED, CAP, The Aspen Institute, The New York Forum, Universidad de Michigan, Universidad de Georgetown y la Escuela de Negocios de Harvard, donde usualmente trata asuntos relacionados con liderazgo, globalización, gobierno corporativo y las oportunidades en la base de la pirámide.

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La mentalidad anticapitalista

La mentalidad anticapitalista

“Todo mundo, sin importar lo fanáticos que sean a la hora de difamar y luchar contra el capitalismo, implícitamente lo homenajean al demandar apasionadamente sus productos.”

Ludwig Von Mises

Comparto en este espacio mi artículo de opinión publicado en El Financiero y El Horizonte.

Llama la atención cómo para algunos políticos “capitalismo” es una palabra vetada, casi obscena. Continuamente escuchamos argumentos a favor y en contra de este sistema económico, pero el libro La mentalidad anticapitalista, de Ludwig Von Mises, nos presenta una opinión muy original sobre las razones detrás de las críticas a este modelo, sin el que resulta imposible explicar la vida moderna.

Ya hablamos de cómo en El Optimista Racional, Matt Ridley nos explica que la sobrevivencia del Homo Sapiens se sustenta en el comercio —una invención que el hombre de Neandertal no logró, por lo que no pudo competir con nuestra especie y se extinguió—. Por otro lado, en La Reina Roja, Ridley nos demuestra que competir es parte de nuestra naturaleza. Finalmente, ya escribí en este espacio que en el libro Capitalismo y Libertad, Milton Friedman considera al comercio como una libertad fundamental del ser humano.

El libro de Mises no atribuye la sobrevivencia de nuestra especie al comercio, pero nos recuerda que gracias al capitalismo, que va más allá del intercambio de productos, el ser humano común disfruta de bienes y servicios que eran inimaginables en épocas anteriores, incluso para los más prósperos —reyes, emires o emperadores. 

En este sistema económico las empresas, grandes y pequeñas, producen bienes para satisfacer necesidades de forma masiva, lo que permite continuamente mejorar el nivel de vida del ciudadano promedio. Además, quien determina qué se produce, en qué montos, quién lo produce y con qué calidad, es el mismo consumidor, al ejercer su gasto diario.

Son indudables los avances en el bienestar de los países capitalistas y a pesar de ello las críticas al sistema son continuas —pienso, sin embargo, que la gente que en nuestro país critica a este sistema, alabando las virtudes del colectivismo, difícilmente estaría de acuerdo en emigrar a Cuba, Venezuela o a Corea del Norte, donde una característica fundamental para mantener su sistema de gobierno es evitar la libertad de expresión, a toda costa.

La razón de estas críticas, indica Von Mises, es que mientras que en comunidades tradicionales con estructuras basadas en rangos o castas la posición social era fija generación tras generación, hoy en día en las economías modernas la posición de las personas depende normalmente de sus propios méritos.

Muchos de quienes no alcanzan las metas que se propusieron en su vida, se frustran y tienen propensión a criticar al modelo económico al que atribuyen sus fracasos personales.

En un sistema monárquico por ejemplo, la aristocracia no es un fenómeno de mercado que se modifique por decisión de los consumidores; la posición social de cada persona está fuera del control individual y se atribuye al destino o a alguna divinidad. En el capitalismo, en cambio, el principio de igualdad ante la ley permite que la creatividad y determinación personales definan quién es capaz de satisfacer al consumidor y quién controla los medios de producción. El que mejor lo haga sobresale en la sociedad —aunque ya he comentado que un empresario, por más próspero que sea, sólo es guardián temporal de la riqueza.

Otro punto de discusión es que existen personas que no alcanzan a adquirir todos los bienes que ofrece el mercado —esto es natural—. No obstante, el autor asegura que está en el mejor interés de las empresas llegar al mercado masivo en las mejores condiciones de precio y calidad para expandir su negocio y sus utilidades.

Otros críticos observan que el capitalismo se concentra en la satisfacción de necesidades materiales, lo que distrae a la población de la generación y apreciación de las artes, como se manifestaba en obras monumentales del pasado.  Von Mises responde a esta crítica recordando que en otras épocas las artes satisfacían sólo a los grupos de poder que tenían los medios para adquirirlas, mientras que ahora la producción a gran escala lleva mercancías cada vez más refinadas al mercado masivo.

Quizá la mayor crítica al capitalismo que esgrimen algunos, es que genera condiciones no satisfactorias de vida y pobreza para el trabajador.  Sin embargo, Mises nos recuerda que en competencia, (i) la generalidad de los miembros de la sociedad se benefician de productos a precios asequibles, (ii) la acumulación de capital genera mayor productividad, es decir, con más máquinas se crean más mercancías por trabajador, lo que eventualmente se traduce en mayores sueldos, y (iii) conviene al empresario tener a los mejores empleados, con los mejores sueldos del mercado para que contribuyan a maximizar la utilidad de su empresa y no se vayan con sus competidores, además de que en una economía robusta el empleado es libre de buscar el trabajo que más le convenga.

Me queda claro que la economía de mercado tiene imperfecciones, pero asigna los recursos con base en lo que los agentes económicos deciden elegir —y no por los designios de un burócrata— lo que constituye una libertad económica básica que debemos valorar. 

El gobierno, sin embargo, tiene un papel fundamental para que este sistema prospere, que consiste en diseñar un marco legal que promueva la competencia, la cultura emprendedora, el imperio de la ley, que garantice seguridad, así como una educación de calidad que se traduzca en oportunidades de desarrollo personal para todos los miembros de la sociedad.

Aunque Mises no lo menciona explícitamente, también estoy convencido de que las empresas además de mejorar a la sociedad a través de la generación de empleos y la producción de bienes y servicios en condiciones competitivas, deben mantener un sólido compromiso social.

Esto implica, entre otras cosas, contribuir a mejorar la salud, la educación y el medio ambiente, la promoción de la libertad y el liderazgo con valores, a través de acciones que impulsen la prosperidad y la calidad de vida de la gente.

Podemos pelear por un mejor Capitalismo, pero pensar que el Colectivismo es un mejor sistema económico es inconsistente con la experiencia de la humanidad.

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Comentarios [12]
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20.junio.17
JULIO LABORIE.:, México, Ciudad de México.::

Saludos y mi respeto, como padre de familia e intelectual contemporáneo, mi estimado amigo Don Ricardo. Este tema es más importante de lo que parece. Ver: Antony Giddens (reconocido por su teoría de la estructuración y por su teoría de la tercera vía). En mi humilde opinión, las palabras capitalismo, democracia, libertad, igualdad, así como la mejora en la calidad de vivir y comer, son antagónicos a la población en general. Es decir, sólo existen esos conceptos y son realmente existentes a los seres que detentan el poder y rigen verdaderamente a la sociedad. A raíz de la revolución industrial y en estos tiempos en que se conjugan los grandes capitales con la tecnología, aunado a la deshumanización y la ambición de acumular riqueza, en forma desordenada y caótica, han hecho que el mundo esté en peligro. Pensemos, si el mundo tiene más de 1.6 billones de años, ¿cómo es que en los próximos 200 años, éste se va agotar? Respuesta: por la velocidad vertiginosa que han adquirido los grandes países capitalistas de explotar los recursos o insumos, afectando la naturaleza, contaminándola y erosionándola (animales, árboles, lluvia, ríos).

09.junio.17
Moisés Josué Silva Roa, Corp. Elektra Torre 2 Piso 4°:

Me parecen muy válidos los argumentos de los autores referidos, pero el más importante es precisamente lo que menciona al final, encontrar un balance de regulaciones gubernamentales que fomenten el comercio y la competencia a favor de la población. Y yo iría más allá, que no sólo la sociedad y las organizaciones participaran en la política, sino también los empresarios, ya que también son afectados si se toman malas decisiones por los gobiernos.

06.junio.17
paolo saenz, Lima:

De acuerdo en la mayoría de conceptos y sobre todo, en que el colectivismo no representa la motivación humana ya que la propia naturaleza racional es ser diferente y sobre todo potenciar esta diferencia, la cual veo como un esfuerzo por salir del estado irracional. Por otro lado, un gran esfuerzo capitalista que no contemple revertir sus beneficios en facilitar una mejor forma de vida para la humanidad, quedaría despojado de este último sustantivo.

02.junio.17
Rodolfo J Diaz, México:

Primero que nada, quiero felicitarlo por su lucha por la libertad. Como amante de la economía austriaca sé que es difícil hablar de libertad económica en estos tiempos, es difícil que la gente lo entienda. Vi sus publicaciones sobre Ludwig von Mises. Como parte del Instituto Mises México me parece excelente, seguimos en el camino de la libertad. En México se está gestando una nueva generación de liberales. “El dinero y la fuerza son impotentes antes las ideas”: Von Mises.

27.mayo.17
Sergio Burunat, CDMX:

Mantener un amplio compromiso social. En mi opinión, si podemos resumir en un concepto lo que podría lograr un primer cambio positivo, sería eso. Pero desde todos los sectores de la población, desde cada rincón de la estructura del estado, el sistema financiero, hasta el menos afortunado de los grupos sociales. Solidaridad, empatía, colaboración, búsqueda constante del bien común de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba y a los iguales. Respeto a las instituciones: de quienes las gestionan y de quienes las usufructuan. Cualquier modelo que esté enfocado al desarrollo y bienestar humano, puede funcionar si aplicamos el principio ético de Kant (traducción libre del alemán): "Obra de manera tal, que la máxima que guíe tu voluntad, pueda ser utilizada como principio para una ley universal". La respuesta siempre está ahí cuando la podemos ver.

26.mayo.17
Roberto, Mexico:

Don Hugo, buen comentario. Esto ha deteriorado a las sociedades en el mundo y México no se salva desde la conquista. Saludos y felicidades. El capitalismo es criticado porque es libertad, cada quien tiene su opinión. Han habido cambios en la sociedad que cada vez es mayor la exigencia. Puede ser una de las razones por las que los políticos vetan esta palabra, porque ya no es tan fácil convencer con discursos vacíos. El capitalismo pone en movimiento la economía, lo que nos toca es ser positivos, eficientes, desde el hogar, hacia lo que nos rodea, en el trabajo, en nuestra comunidad. Debemos ser ejemplo de nuestros hijos, para formar una sociedad diferente, con nuevas tegnologías como herramienta. Claro, si queremos iniciar cuando nos hace falta energía, sólo se nos ocurren lamentaciones. Saludos señor Salinas.

26.mayo.17
Levi Ramírez Sánchez , Cd. Mexico :

Pues claro, en cuanto esos que critican los capitalismos sobresalientes, ya sea de países o individuales, sienten que son relegados económicamente, alzan la voz en vez de alzar la mano y decir yo quiero sobresalir y ponerse a trabajar como debe de ser.

26.mayo.17
Ricardo Garcia, Zacatecas:

Comparto su opinión y considero que la igualdad de oportunidades protegida por un marco legal es una de las mejores formas de desarrollo social, tanto en lo colectivo como en lo individual. Sin embargo, creo que falta un ingrediente fundamental: las reglas que deben poner límites y reglas al capital. En muchas ocasiones el capital y las personas que lo poseen, imponen las reglas de convivencia, las reglas de desarrollo social y en consecuencia, normas (desde un punto de vista social y no jurídico) de vida individual de cada miembro social. El capital apoya causas, campañas, intereses, entre muchas otras cosas y la sociedad está supeditada al interés del capital. Considero que debieran existir límites de intromisión en la vida pública y políticas públicas para que el capital logrará su objeto fundamental, que debe ser la armonía social.

26.mayo.17
Ariel, Texas:

Cualquier cosa escrita por Don Ricardo es algo que estudio detalladamente. Me gusta hacerlo porque me nutre su actitud emprendedora y además admiro mucho su visión de empresario. De Don Ricardo he aprendido y desarrollado una responsabilidad para con mi entorno. Hago mi parte para cuidar el medio ambiente. A su vez, también aplico en mi trabajo las lecciones de liderazgo que Don Ricardo nos da, y de forma muy eficaz. Hablo con senadores y congresistas cuestiones políticas basado en el aprendizaje que recibo de leer a Don Ricardo. Y sé que lo hago de manera exitosa porque los veo poner en práctica no sólo mis ideas sino también los razgos de liderazgo que tomo y aprendo de Don Ricardo. Personalmente siento que es una influencia en mi persona. Lo admiro, y sí: siempre estoy copiando su forma de ver las cosas. Sigo a Don Ricardo desde aquella vez que leí su entrevista con la revista Poder, recién había ganado la subasta de TV Azteca. Y de esa entrevista la frase que más me impactó fue aquella que dice más o menos así: "Como empresario, yo trabajo por el reto de hacer las cosas, y no tanto por el dinero". DESDE ESE ENTONCES DON RICARDO, HA SIDO UN EJEMPLO PARA MÍ. Y soy muy exitoso cada vez que pongo en práctica lo que aprendo de él. Ojalá sea presidente de México algun día. Ese va a ser un día muy feliz para mí.

19.mayo.17
David, Ciudad de México:

Ricardo, excelente y oportunísimo fijar tu posición en este tema. Un abrazo. David

19.mayo.17
Alejandro Gomez, Ciudad de México:

Es un texto interesante, creo que refleja mucho la mentalidad del señor Salinas Pliego. Sí, el capitalismo ha traído una reducción de la pobreza como jamás se ha visto en la historia de la humanidad (ejemplos aquí: http://noahpinionblog.blogspot.mx/2016/05/the-incredible-miracle-in-poor-country.html). Sin embargo, creo que el señor Salinas ignora las contrapartes importantes del capitalismo argumentando bajo la ideología de la economía austriaca representada por Mises. Omite la parte de la desigualdad abismal (ejemplos en el mismo link de arriba) que creo que los ricos han desestimado a pesar de los potenciales beneficios que les podrían traer. Es falso que en este país uno pueda sobresalir por méritos propios, todas las encuestas de movilidad social muestran que los condicionantes de vida de los individuos son las condiciones de origen. Es decir, alguien muy pobre, probablemente se quede pobre por nacer en un hogar con esas características; en contra parte, los hijos del señor Salinas es en extremo improbable que lleguen a conocer algo que no sea la riqueza, dado su origen. Texto muy interesante que ayuda a conocer cómo piensa el 1% más rico de este país.

18.mayo.17
HUGO SALINAS PRICE, Ciudad de México:

Hola Ricardo. Buen artículo y correcto lo que dices. Lo que faltó decir es que los problemas en que se encuentra el mundo, derivan del imperio que desde 1500 en adelante, ha tenido el GNOSTICISMO sobre las mentes de los que dirigen el mundo. El Gnosticismo es la raíz de todos nuestros males, y se define así: "La revolución Gnóstica tiene como su propósito un cambio en la naturaleza del hombre y el establecimiento de una sociedad transfigurada": Eric Voegelin. De aquí nace la "mentalidad anti-capitalista", ya que el Capitalismo responde a las necesidades naturales del ser humano, y los Gnósticos no aceptan eso -quieren cambiar la naturaleza humana. Los Marxistas son Gnósticos y su intento por cambiar la naturaleza humana en la URSS dio por resultado un gran fracaso. Maduro en Venezuela, es un Gnóstico -ve los resultados. Fidel Casto -Gnóstico por excelencia. Cuba lo padeció y sigue padeciendo. AMLO seguramente es Gnóstico -¿qué nos espera si alcanza la Presidencia? Los Keynesianos también son Gnósticos, y por eso insisten en darnos dinero de papel, cuando el dinero natural son el oro y la plata. ¡Sepa Dios cuándo nos libraremos de los Gnósticos! Saludos. Hugo Salinas Price.

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