Foto RBS

Ricardo Benjamín Salinas Pliego es un empresario mexicano, Fundador y Presidente de Grupo Salinas. Es un hombre cuyas convicciones y pensamiento se reflejan claramente en su obra así como en sus actividades empresariales. Es un hombre de familia, forjado en el valor del trabajo, la tenacidad, el esfuerzo y la pasión para alcanzar los sueños. Se considera un optimista nato.

Contador Público por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, cuenta con una Maestría en negocios por la Universidad de Tulane; sin embargo, no cree que los títulos académicos otorguen conocimiento por encima de la experiencia. Desde muy joven desarrolló su instinto empresarial en diversos negocios. Imposible es una palabra que no está en su diccionario.

Lector apasionado de la historia, sus personajes, el arte, la ciencia, la tecnología así como los negocios y finanzas, gusta de compartir sus intereses y no duda en manifestar su opinión sobre diversos temas de interés, como lo hace regularmente en su blog. Sus ideas las ha expuesto el Foro Económico Mundial de Davos, en The Young President’s Organization, The Economist Mexico Business Roundtable, el Instituto de las Américas, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, UCLA, TED, CAP, The Aspen Institute, The New York Forum, Universidad de Michigan, Universidad de Georgetown y la Escuela de Negocios de Harvard, donde usualmente trata asuntos relacionados con liderazgo, globalización, gobierno corporativo y las oportunidades en la base de la pirámide.

www.ricardosalinas.com
English Español
Entradas Recomendadas
Últimas entradas
Ver todas las entradas
Categorías

 

Las Cruzadas vistas por los árabes

Innovación Educativa

Se han escrito volúmenes enteros sobre las Cruzadas, esas múltiples guerras en las que cristianos europeos buscaron tomar, bajo todos los medios a su alcance, los lugares santos bajo control musulmán entre los siglos XI y XIII de nuestra era.  Si buscamos la paz, es particularmente interesante comprender los puntos de vista de las partes en conflicto y el magnífico libro “Las Cruzadas vistas por los árabes”, de Amin Maalouf,  se enfoca en cómo vivieron los musulmanes esta serie de batallas por casi doscientos años.

Hacia la segunda mitad del siglo XI, los turcos –que previamente se habían convertido al Islam– ocuparon territorios cercanos a Constantinopla, hoy Estambul, así como regiones de medio oriente, incluido Jerusalén.  Alejo, el emperador bizantino, preocupado por considerar el avance de los musulmanes como una amenaza al cristianismo, convocó al papa Urbano II a apoyarlo en repeler a los invasores.  El papa llamó a miles de seguidores –con la promesa de salvar sus almas– a retomar Tierra Santa de la ocupación musulmana. De esta forma, en 1096 comenzaron las Cruzadas.

Esta interesante obra describe cómo después de algunos tropiezos, la primera invasión organizada fue un éxito militar para los “frany”  –como llamaban los árabes a los cruzados– ya que llegaron a Jerusalén y la tomaron en 1099. 

En su paso hacia la Tierra Santa, aprovechando divisiones entre los musulmanes, los frany sitiaron Antioquía y después de un duro asedio, el encargado de defender las torres de protección, quien se había enemistado con Yaghi Siyan, el señor musulmán de la ciudad, los dejó pasar abriendo ventanillas para que treparan con cuerdas.  Cuando entraron los europeos, Yaghi Siyan huyó y cabalgó durante horas hasta que perdió el conocimiento.  En la ciudad, los invasores degollaron a hombres, mujeres y niños que trataban de escapar por los callejones.

Después sitiaron Maarat, una ciudad que carecía de ejército y que sin embargo resistió durante dos semanas enteras enfrentando valientemente a los invasores, arrojándoles incluso panales de abejas desde las murallas.  A pesar de que los frany aceptaron perdonar la vida de los sitiados si dejaban la defensa, una vez adentro masacraron familias y realizaron terribles actos de canibalismo.

Posteriormente, presas del miedo, los árabes optaron por dejar pasar a los cruzados por su territorio en lugar de enfrentarse a ellos en cruentas batallas.  Los frany, sin embargo, aún encontraron fuerte resistencia en Jerusalén y una vez dentro, cometieron actos de genocidio en contra de los musulmanes, saqueando la ciudad.  A los judíos, reunidos dentro de un templo, les cerraron las puertas y les prendieron fuego.

Por esto y más, los europeos eran considerados bárbaros por la mayoría de los habitantes de la región, que en estos tiempos contaban con grandes adelantos en diversas ramas del conocimiento. No obstante, debemos reconocer que también por el lado musulmán se dieron actos de enorme crueldad, así como una continua desorganización y traición entre sus mismas facciones.

Durante décadas llegaron nuevos cruzados mientras otros regresaban a Europa, también existieron brotes contra-ofensivos que no lograron modificar de manera sustancial el estado de la dominación, hasta que llegaron las figuras de Zangi, Nur al-Din y posteriormente Saladino, importantes líderes musulmanes que con sus acciones fueron decisivos en el proceso de recuperación de los territorios ocupados.

De estos personajes, quien más me llama la atención es Saladino, quien logró unificar a los musulmanes para expulsar a los invasores y tomar Jerusalén en 1187.  Era un inteligente estratega militar que con decisión y visión de Estado logró sus objetivos; además de ser una persona íntegra, austera, que predicaba con el ejemplo, generoso y muy sensible al dolor humano.

Saladino tomó la Ciudad Santa bajo una posición de fuerza, pero con un tono negociador que permitió solicitar un rescate por sus habitantes para no derramar sangre: de hecho liberó del pago a personas sin recursos e incluso distribuyó bienes a viudas y huérfanos frany antes de que partieran de Jerusalén.  Respetó los templos cristianos y ofreció a sus seguidores la posibilidad de peregrinar a Tierra Santa cuando lo desearan.

Posteriormente tuvieron lugar nuevas cruzadas, con desenlaces menos trascendentes, hasta que en 1291 se expulsó a los últimos frany de territorio musulmán.

Las cruzadas terminaron hace siete siglos, pero estas batallas siguen presentes en la mente y las acciones de millones de musulmanes, lo que tiene una influencia importante en su cultura y en el desarrollo social y político de sus países.  Sólo hace falta ver un noticiero o leer cualquier periódico para constatar que las consecuencias de este odio ancestral las vivimos hasta nuestros días.

Los reveladores puntos de vista que expone este libro son fundamentales para entender la relación que tienen estos pueblos con el resto del mundo. 

Es indispensable conocer la historia de las sociedades para comprender las formas actuales de pensar, sentir y actuar de quienes las componen. Es imposible resolver cualquier conflicto y alcanzar la paz sin ponernos en los zapatos de los demás.

Entradas Relacionadas
Comentarios [3]
Comentar

Comentando en el Blog: Las Cruzadas vistas por los árabes

Mostrar/Ocultar reglas para comentar

¿Estás de acuerdo con las reglas de publicación?

Nombre  
Dirección de Correo Electrónico  
Ubicación  
Su comentario  

14.abril.15
ICGR, TIJUANA:

Gracias a las cruzadas surguieron los caballeros templarios y estos a su vez se convirtieron en los Masones, que son los actuales gobernantes del mundo... ¡Saludos!

02.diciembre.14
Mariano Enrique Peña, Distrito Federal:

Para entender nuestro presente debemos reconocer y conciliar nuestro pasado, de esto depende nuestro futuro...

26.noviembre.14
OSWALDO, Actopan, Veracruz:

Muy interesante libro, el cual se deberá leer. Temas y culturas muy interesantes, con mucha historia.

CERRAR

Enviar