Ricardo Salinas Pliego

Ricardo Salinas Pliego es un empresario mexicano, Fundador y Presidente de Grupo Salinas. Es un hombre cuyas convicciones y pensamiento se reflejan claramente en su obra así como en sus actividades empresariales. Es un hombre de familia, forjado en el valor del trabajo, la tenacidad, el esfuerzo y la pasión para alcanzar los sueños. Se considera un optimista nato.
"Tenemos la obligación de imaginar un mejor futuro y después buscar la forma de llegar a él."
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Un poema de Kipling, para empezar el año

El Economista

Ricardo B. Salinas

19 de enero de 2018

Este año será complicado para México. Muchas cosas están en juego para nuestro país. No obstante, debemos tener confianza en que superaremos los retos que nos impone el entorno global —peores circunstancias hemos enfrentado. / En lo personal, cada uno de nosotros debemos estar preparados para un contexto difícil. Por ello, me parece oportuno compartir con los lectores de este espacio en El Economista un poema del extraordinario escritor inglés Rudyard Kipling.

Espero que la lectura de este poema, escrito hace más de 100 años, nos inspire y nos prepare para enfrentar los grandes retos que nos depara el 2018. A final de cuentas, más que cualquier factor externo, la actitud con la que abordemos nuestras circunstancias personales determinará el resultado que obtendremos.

Si

Si logras estar firme cuando en tu derredor

todo el mundo se ofusca y tacha tu entereza;

si cuando todos dudan, fías en tu valor

y al mismo tiempo sabes excusar su flaqueza;

si puedes esperar y a tu afán poner brida,

o blanco de mentiras esgrimir la verdad,

o siendo odiado, al odio no darle cabida

y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad.

Si sueñas pero el sueño no se vuelve tu rey;

si piensas y el pensar no mengua tus ardores;

si el triunfo o la derrota no te imponen su ley

y los tratas lo mismo, como a dos impostores;

si puedes soportar que tu frase sincera

sea trampa de necios en boca de malvados,

o mirar hecha trizas tu adorada quimera

y tornar a forjarla con útiles mellados;

si puedes mantenerte en la ruda pelea

alerta el pensamiento y el músculo tirante

para emplearlos cuando en ti todo flaquea

menos la voluntad que te dice: “Adelante”.

Si entre la turba das a la virtud abrigo;

si marchando con reyes del orgullo has triunfado;

si no pueden herirte ni amigo ni enemigo;

si eres bueno con todos, pero no demasiado;

si puedes llenar los preciosos minutos

con sesenta segundos de combate bravío,

tuya es la Tierra y todos sus codiciados frutos,

y lo que más importa: ¡serás hombre, hijo mío!

Rudyard Kipling

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