Ricardo Salinas Pliego

Ricardo Salinas Pliego es un empresario mexicano, Fundador y Presidente de Grupo Salinas. Es un hombre cuyas convicciones y pensamiento se reflejan claramente en su obra así como en sus actividades empresariales. Es un hombre de familia, forjado en el valor del trabajo, la tenacidad, el esfuerzo y la pasión para alcanzar los sueños. Se considera un optimista nato.
"Tenemos la obligación de imaginar un mejor futuro y después buscar la forma de llegar a él."
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Con la vista puesta en el 2018 y más allá

El Economista

Ricardo B. Salinas Ricardo B. Salinas

26 de enero de 2018

Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

Antonio Machado

Hoy me gustaría compartir algunas reflexiones útiles para el 2018 y más allá.

El mundo ha cambiado notablemente en las últimas tres décadas y las fuerzas que impulsan este proceso se van a acelerar. Años recientes nos confirman que somos una generación “puente”, un vínculo entre dos realidades.

Por un lado, podemos apreciar el fin de algunas instituciones y paradigmas obsoletos y el inicio de un nuevo mundo sorprendentemente distinto al anterior. Las ideas y creencias empresariales, políticas o económicas han evolucionado hacia una nueva realidad que nos obliga, como diría mi amigo David Konzevik, a “repensar lo pensado y a pensar lo no pensado”.

Ya he hablado de lo inevitable, es decir, aquellas tendencias que seguirán transformando radicalmente el mundo en que vivimos. Cada uno de nosotros debemos decidir cómo vamos a aprovechar esta nueva realidad, de lo contrario podríamos ser aplastados por ella.

En este nuevo mundo, oficios y profesiones, incluso instituciones o industrias enteras desaparecerán o se transformarán hasta quedar irreconocibles, gracias a avances tecnológicos que no podíamos imaginar hace apenas unos años.

Los avances en la medicina, por ejemplo, han permitido pasar de una esperanza de vida de 35 años al comenzar el siglo XX, a más del doble en la actualidad. Aunque es un cambio favorable, esta sola variable tiene grandes efectos sobre nuestra realidad: desde la presión que ejerce sobre los sistemas de salud, hasta la carga que representa para los sistemas de retiro, las tasas de ahorro e inversión, etcétera.

Una de las tecnologías que transformarán radicalmente nuestra realidad será la Inteligencia Artificial: no hay nada que tenga mayores consecuencias que un aparato “tonto” que adquiere inteligencia y es capaz de responder de manera autónoma a su entorno. Los efectos de esto serán más profundos que la industrialización misma.

Aunque el avance tecnológico crea sus propios problemas, es indudable que también conlleva un aumento en el bienestar medido en términos de la reducción de pobreza extrema, aumento de la esperanza de vida, confort, acceso a la información, facilidad de comunicación y un largo etcétera. Estos beneficios serán crecientes para los individuos, empresas y naciones capaces de adaptarse a las nuevas circunstancias.

La complejidad e incertidumbre que vivimos en el 2017 se agudizarán en el año que comienza. En momentos exponenciales, el valor del tiempo, que es el recurso más escaso, se incrementa, por lo que la instantaneidad dejará de ser una cualidad para convertirse en una condición necesaria.

Los retos no serán sencillos, pero si queremos contribuir a una mejor sociedad, tenemos que estar preparados para enfrentar cualquier circunstancia. Como nos recuerda Antonio Machado, el camino se hace al andar.